Salir de deudas no es el único objetivo
Pagar menos intereses y simplificar cuotas es esencial, pero si todo tu esfuerzo se va a deudas y nunca a ahorro, sigues siendo vulnerable. Cualquier imprevisto te hará volver al crédito.
Encontrar el equilibrio
Un plan sensato reserva una parte, aunque pequeña, para construir un fondo de emergencia. Eso puede ser un 5–10% de tu ingreso, dependiendo de tu situación. Lo importante es que exista un flujo constante hacia el futuro, no solo hacia el pasado.
Definir para qué ahorras
Además del fondo de emergencia, puedes fijar metas específicas: educación, mudanza, un colchón para emprender más adelante. Nombrar tus ahorros les da propósito y te motiva a protegerlos.
Hacer del ahorro un pago más en tu lista
Trátalo como un “proveedor” al que hay que pagar cada mes. Programar transferencias automáticas el mismo día que se paga la consolidación convierte este hábito en parte del sistema, no en algo que haces solo cuando sobra.
CTA: Aprende a integrar ahorro en tu plan de consolidación en /consolidacion-de-deuda/
Crédito